continuación de la crónica del día festivo (o la poesía como la mejor de las medicinas)

A VER SI, EN ALGÚN DESCUIDO, SALE ALGÚN POEMA

curioseando por facebook
(aunque odio al gilipollas
del zuckerberg ese),
tele en inglés a todo trapo,
reponiéndome de un día
festivo lleno de obligaciones
(cómo debe estar mi amor
que hoy ha trabajado),
le doy a la tecla, por si
acaso, en algún descuido,
me sale algún poema.

VIRUS

La casa llena de virus,
de mi amor y míos,
estornudos y trozos
de papel deshechados
por todas partes, edisa
aún no ha caído
(pero todo se andará).

EL CULTIVO DE LAS BELLAS LETRAS (O CÓMO LOS Y LAS GRANDES HACÍAN SUS GRANDES POEMAS)
Joder, no sé cómo los
y las grandes crearon
sus grandes obras, más
grandes que el escorial,
y ahora caigo en la cuenta,
como cuando felipe II
el grande se sentaba
en la cuneta, a contemplar
su grandiosa obra del
escorial (que él no hacía),
me ha venido un golpe
de inspiración, y he pensado,
en un rapto, la mayoría
de esos grandes hombres
y mujeres (sobre todo
aquellos), no tenían
hijos ni hijas de las que cuidar,
ni responsabilidades
ni obligaciones
ni compromisos
ni trabajos de los que
dependía pagar
la próxima letra
de la hipoteca
(y así en ellos y en ellas,
todo era dedicarse al cultivo
de las bellas letras).

VAYA POETA MÁS VULGAR ME HE VUELTO (O NI UN TRAGO QUE NO SEA DE AGUA)
Joder, no puedo dejar
de dejar pañuelos
abandonados por la casa,
llenos de mis virus, ni de
estar enganchado a una
botella (ni siquiera es de
ginebra, blue zaphire)
botella de solo agua.
vaya poeta más vulgar
me he vuelto, con toda
la parafernalia de la
bohemia olvidada,
ni un trago que no sea
de agua, sin salir de
las cuatro paredes
de esta casa.
(y tan a gusto)

TODO A MANO (O ASÍ, QUIÉN VA A QUERER SALIR DE CASA)

y es que tengo todo a mano,
mis películas, mis documentales,
mis poemas favoritos,
mi ordenador y mi facebook,
mis láminas de arte preferidas,
mi tocadiscos y mis vinilos,
que me puedo quedar
embobado viéndolos girar
(parece que se doblan en
espirales de plástico negro,
y que giran leves, sin conocer
la ley de gravedad, acercando
su superficie, de vez en cuando,
a una punta de metal, para
arrancar una nota, o un gemido
venido de la eternidad).
Y así,
¿quién va a querer salir de
casa?
(y tengo fotografías de ellas,
y mis dos amores a punto
de llegar)

LA POESÍA COMO LA MEJOR DE LAS MEDICINAS

joder, cómo necesitaba
escribir poesía.
Como la mejor de las terapias
y la mejor de las medicinas.

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