probablemente no somos las mejores personas (probablemente tampoco las peores)

probablemente no somos las mejores personas como nos creímos en su día (probablemente tampoco las peores, y siempre tendremos el problema de fusionarnos en la escala de grises, ser una persona más del montón, en el medio está la virtud, como decían en grecia. solo que esta forma de vida moderada, sosegada en nuestra cultura ya no la enseñan, todo es vehemente, a gritos, a insultos, normalmente desde la ira y el agravio, poniéndonos siempre por encima de las otras personas, como diciendo aquí, aquí estoy yo, mírame, mírame lo que hago). 

la otra punta para reflexionar es la siguiente: nadie cambia, nadie quiere (queremos) cambiar, nadie renuncia a sus manías, costumbres, hábitos y formas de funcionar en la vida. se creen (nos creemos, que nos vamos a extinguir, que se aniquilará nuestra identidad si renunciamos-modificamos uno sólo de los átomos que la componen). buscamos nuestra propia comodidad.

probablemente nada de eso pase, y sigo pensando como lou andreas: a ver si las fronteras que nos han marcado como infranqueables no van a ser más que meras rayas de tiza pintadas en el suelo.

y es necesario, necesitamos cambiar (las personas que lo saben, las que no lo saben, pero lo intuyen, las que se niegan en redondo, como si fueran a quedar destruidas).

hay demasiado en juego, los problemas que hoy desafía la humanidad, son globales, llevan al abismo, son transversales, trascienden los géneros, las ideologías, los grupos sociales, las nacionalidades, las razas, o cualquier adjetivo que se te ocurra.

dicen que la gente sólo cambia por 2 motivos: o por un intenso sufrimiento o por un intenso aprendizaje.

y una pregunta: ¿de cuál quieres ser tú?

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2 Respuestas a “probablemente no somos las mejores personas (probablemente tampoco las peores)

  1. Hay una creencia popular que dice que las células del cuerpo se van regenerando progresivamente y que cada 7 años todas las células del cuerpo humano ya no son las que eran. Si es así cambiamos. No obstante, todo nos hace cambiar. No sólo el sufrimiento o el aprendizaje: amamos y cambiamos, nos hacemos padres y cambiamos, cumplimos años y cambiamos. Todos tenemos manías, pero muchas de esas manías cambian con el tiempo, otras las adquirimos nuevas y otras simplemente se mantienen. Tú no eres el mismo hombre del que me enamoré, pero eres el hombre del que estoy enamorada. ¿Es suficiente?

  2. thank you, darling. I love you 😀